Vol. XXXIV Issue 1
Article 5

DOI: 10.35407/bag.2023.34.01.05

NOTA DEL EDITOR - NOTE FROM THE EDITOR

Cuestiones éticas en la publicación científica

Ethical issues in scientific publication

 

Elsa L. Camadro  

 

Editor General  

 

En la Nota del Editor publicada en el Vol. XXIX (2): 25- 27; 2018 (https://doi.org/10.35407/bag.2018.29.02.01), me referí a algunas cuestiones éticas y legales que entrañan los procesos de revisión de manuscritos científicos, las cuales se han ahondado con el acceso masivo a internet y la proliferación de publicaciones electrónicas. Dicha nota se focalizó en las distintas formas de plagio en las que pueden incurrir los autores, con frecuencia por simple desconocimiento. Pero también para los editores y los revisores -los otros actores del proceso editorial- se plantean cuestiones éticas que pueden afectar la calidad científica de las publicaciones y, en consecuencia, los avances en el conocimiento científico y sus aplicaciones.

Las editoriales y las revistas científicas operan bajo determinadas pautas (políticas editoriales) que sirven de base para la toma de decisiones, y que permiten controlar, agilizar y hacer más eficientes los pasos que conducen a la publicación de contenidos. Una de esas políticas editoriales es el Código de Conducta, en cuyo cumplimiento se tiene que asegurar la calidad científica de las publicaciones y la adecuada respuesta a las necesidades de lectores y autores. Más recientemente, y como requisito para la indexación de publicaciones periódicas en bases de datos bibliográficos serias, las revistas científicas deben publicar una Declaración de Ética y Negligencia, lo que pone de manifiesto la importancia que se le asigna a las buenas prácticas editoriales en la comunidad científica internacional. Dicha declaración debe indicar claramente cuál es el alcance de las responsabilidades y los derechos de editores, revisores, y autores, y las consecuencias que acarrean las conductas indeseables.

Las cuestiones éticas que atañen a los autores fueron tratadas en la nota previamente mencionada. Por eso, en la presente me focalizaré en las cuestiones éticas o conflictivas que atañen a editores y revisores.

 

 

EDITOR

 

 

Ante la recepción de un manuscrito, el editor general puede tener que enfrentarse a alguna(s) de las siguientes situaciones: fabricación de datos, falsificación de datos, autoría fantasma (ghost authorship), autoría de regalo (gift authorship), publicación “salame” o segmentada, autocitaciones, envíos duplicados, publicaciones duplicadas, publicaciones superpuestas, conflictos de interés, plagio, entre otras. Algunas de estas cuestiones son autoexplicativas, por lo que me centraré en aquellas que considero que necesitan mayor aclaración. De todos modos, hay que tener en cuenta que algunos límites pueden ser borrosos y que algunas cuestiones potencialmente conflictivas pueden ser superadas si se encaran apropiadamente.

 

 

AUTORÍA

 

 

Si bien hay discrepancias entre disciplinas y áreas temáticas con respecto a quien puede ser autor de un manuscrito científico, los siguientes tipos de autoría constituyen faltas éticas o no son criterios aceptados de autoría:

1. Autoría fantasma: es la falta de inclusión de autores que contribuyeron sustancialmente al desarrollo del trabajo. Generalmente, los autores fantasma son personas de menor jerarquía que el autor principal (ej., tesistas, becarios, profesores visitantes de otros países), quien desconoce el trabajo de otros o menosprecia las respectivas contribuciones (ej., recolección de datos) con el fin de obtener mayor crédito por su propio trabajo.

2. Autoría de regalo: es la inclusión de autores que no contribuyeron al trabajo o que no contribuyeron sustancialmente al mismo. En general, los autores   de regalo son investigadores de mayor jerarquía (ej., jefes de cátedra, directores de grupos o de institutos) o quienes proveyeron espacios físicos, equipamiento de laboratorio o financiación para realizar la investigación. También la inclusión de este tipo de autores puede deberse a que el autor principal tiene temor a represalias por parte de sus superiores si no lo hace, o a que la inclusión de investigadores reconocidos puede aumentar la probabilidad de aceptación de manuscritos. Se puede agradecer a estos investigadores en la sección correspondiente, pero las contribuciones mencionadas no son criterios de autoría.

3. Autoría por contribuciones que no son científicas: Los ilustradores científicos, redactores médicos y editores técnicos, entre otros, pueden hacer contribuciones sustanciales para aumentar la claridad, legibilidad y presentación de un manuscrito. Se les debe agradecer en la sección correspondiente, pero este tipo de contribución no es criterio de autoría. En adición, es un comportamiento reñido con la ética de la publicación científica la inclusión de colegas para intercambiar o devolver favores o para aumentar el número de publicaciones a fin de ganar prestigio personal o incrementar la competitividad en la obtención de subsidios y promociones en la carrera. Por lo tanto, esta práctica debería desalentarse desde las agencias o instituciones de evaluación. 

 

 

ENVÍO DE MANUSCRITOS

 

 

Envíos duplicados: cuando se realiza este tipo de envíos se pueden generar desacuerdos potenciales sobre el derecho a publicar entre las revistas que los procesaron y aceptaron. Algunas revistas solicitan que, en el momento del envío, el autor para correspondencia declare que el manuscrito no se encuentra en evaluación en ninguna otra revista. Si ese no fuera el caso, se iniciaría el proceso editorial en dos o más revistas, generando duplicaciones innecesarias en la revisión y edición, con la consecuente pérdida de tiempo y recursos para revisores y editores.  

 

 

PUBLICACIONES

 

 

 Seguidamente describiré los tres tipos más frecuentes de publicaciones conflictivas o que contravienen los principios éticos de la publicación científica.

1. Publicación “salame” o segmentada: es la publicación de dos o más artículos que se derivaron de un solo estudio con un solo juego de datos, el que ha sido dividido en varios segmentos, cada uno de ellos lo suficientemente extenso como para contener resultados y conclusiones (“unidad mínima de publicación”). Es una forma distintiva de publicación redundante. Se caracteriza por la similitud de hipótesis, metodologías o resultados, pero no se detecta objetivamente con aplicaciones de software porque los artículos tienen una redacción diferente. Se consideran excepciones (a) la publicación de los artículos en revistas dirigidas a audiencias diferentes (ej., revistas científicas y revistas de divulgación científica, o para lectores de diferentes campos de especialización), (b) la continuación de investigaciones previamente publicadas, siempre que se provean nuevos conocimientos científicos y se declare la fuente, (c) la traducción de guías profesionales en diferentes idiomas.

2. Publicación duplicada: se considera que un artículo es redundante cuando sustancialmente se superpone con otro artículo previamente publicado. Las publicaciones duplicadas no son éticas porque (a) sólo benefician al autor, (b) distorsionan el sistema de recompensas académicas, (c) inflan la literatura científica, (d) pueden contribuir a metaanálisis defectuosos y afectar la toma de decisiones. Además, el procesamiento entraña una pérdida de tiempo para revisores y editores, se utilizan recursos de la revista para publicar información que ya está disponible, y se incrementa el trabajo de abstracción en las bases de datos bibliográficos.

3. Publicaciones secundarias: pueden ser aceptables para ciertos tipos de papeles científicos (ej., guías, traducciones, fascículos conmemorativos). Para que no se incurra en cuestiones éticas (a) los editores de las revistas involucradas tienen que estar de acuerdo en realizar este tipo de publicación, (b) la citación de la publicación primaria tiene que ser prominente, (c) la publicación secundaria tiene que estar dirigida a otra audiencia y debe reflejar fielmente los datos e interpretaciones de la versión primaria. 

 

 

REVISORES

 

 

Un manuscrito en revisión es una comunicación de privilegio que, como tal, no debe mostrarse ni describirse a nadie, excepto al que solicitó la opinión para alcanzar la decisión editorial. De hecho, algunas revistas o instituciones científicas solicitan a los revisores la destrucción del material evaluado. El nombre de un revisor asociado a una revisión es una certificación de que las ideas expresadas en la revisión son propias. No obstante, algunos revisores solicitan a sus estudiantes graduados que realicen la evaluación para la que ellos fueron convocados. Este procedimiento, que algunos investigadores pueden considerar de buena fe que es formativo para los estudiantes, plantea cuestiones éticas porque (a) la opinión no se solicitó a los estudiantes, (b) se violó el principio de confidencialidad, y (c) al firmar la evaluación, se da fe de un acto que no se realizó.  

 

 

Ser o parecer: Conflictos de interés

 

 

Para asegurar la calidad científica de las publicaciones, los revisores deben ser convocados por idoneidad en el tema o área temática del manuscrito a evaluar, honestidad intelectual e independencia de pensamiento. Para garantizar la objetividad de la revisión es fundamental evitar los conflictos de interés en su elección (al igual que en la elección, por parte del editor general, del editor asociado que gestionará el envío). Se plantean conflictos de interés cuando el revisor y el autor (a) son “competidores” en la disciplina o tema del trabajo a evaluar, (b) tienen alguna conexión financiera, (c) pertenecen a la misma institución, (d) son amigos personales, estudiante-profesor, pareja/esposos, jefe anterior-dirigido. Algunas revistas científicas o instituciones solicitan al revisor que declare posibles conflictos de interés y, ante alguno, si se considera capaz de realizar una revisión objetiva. En caso afirmativo, la respuesta del revisor tiene carácter de declaración jurada.  

 

 

RESPONSABILIDAD DEL EDITOR

 

 

El editor general también puede incurrir en faltas éticas si no sigue el debido proceso editorial con los envíos, cumpliendo voluntariamente con las normas establecidas en las principales guías internacionales sobre buenas prácticas editoriales. Entre estas faltas se pueden citar (a) demoras indebidas en la toma de decisiones y en la comunicación a los autores, (b) utilización de procedimientos inadecuados de revisión y para la toma de decisiones, y (c) confusión entre el contenido de la revista y el potencial de dicha revista para publicidad o promoción. Asimismo, el editor general debe emprender acciones específicas ante situaciones éticamente cuestionables o conflictivas que involucren a autores, revisores, o integrantes del Comité Editorial, porque su responsabilidad es asegurar la calidad científica de los contenidos que se publican y el debido reconocimiento a las contribuciones individuales. No obstante, hay situaciones cuya resolución está por fuera del alcance del editor general. En esos casos, resta esperar que el escrutinio público sea fuertemente disuasorio de los comportamientos poco éticos. Para ello, es fundamental que todos los actores del sistema conozcan, comprendan y utilicen las guías consensuadas sobre ética en la publicación científica, de modo de no incurrir involuntariamente en procedimientos conflictivos o éticamente cuestionables o reprobables.   

 

BIBLIOGRAFÍA

Boss J.M. (2010) The Ethics of Scientific Publishing. In: Dos and Don´ts for Authors and Reviewers, p.8-10. Reprinted from AAI Newsletter November 2009-May 2019. www.aai.org/AAISite/media/Publications/AAI_Do_Donts (Consultado: 20 de marzo de 2023)

Committee on Publication Ethics (COPE): https://publicationethics.org

Gollogly L, Momen H. (2006) Ethical dilemmas in scientific publication: pitfalls and solutions for editors. Rev Saude Publica. 2006 Aug; 40 Spec no.:24-9. Doi: 10.1590/s0034-89102006000400004. https://pubmed.ncbi.nih.gov/16924299 (Consultado: 20 de marzo de 2023)

International Committee of Medical Journal Editors (ICMJE): https://www.icmje.org   

 

 

In the Note from the Editor published in Vol. XXIX (2): 25-27; 2018 (https://doi.org/10.35407/bag.2018.29.02.01, I referred to some ethical and legal issues that entail the revision of scientific manuscripts, which have been deepened by the massive access to the internet and the proliferation of electronic publications. That note made focus on the different forms of plagiarism authors may incur, frequently as a result of a simple lack of knowledge. But also for editors and reviewers -the other actors of the editorial process- ethical issues are posed, which can affect the scientific quality of the publications and, as a consequence, the advancement in scientific knowledge and its applications.

Scientific editorials and journals operate under given guidelines (editorial policies) that serve as a base for making editorial decisions, and which allow to control, speed up, and increment the efficiency of the steps that lead to the publication of contents. One of these editorial policies is the Code of Conduct, in which compliance with the scientific quality of publications and the adequate answer to the needs of readers and authors have to be ensured. More recently, and as a requisite for indexation of serial publications in bibliographic databases, scientific journals must publish a Declaration of Ethics and Negligence; this requisite reveals the importance assigned to the editorial practices by the international scientific community. Such a declaration must indicate the scope of the responsibilities and rights of editors, reviewers, and authors, and the consequences that undesirable behaviors carry along.

Some conflictive and ethical issues related to the authors were treated in the previously mentioned Note from the Editor. Therefore, in the present note, I will place focus on the same type of issues but concerning editors and reviewers.  

 

 

EDITOR

 

 

Upon the reception of a manuscript, the general editor may have to face some of the following issues: data fabrication, data falsification, ghost authorship, gift authorship, “salami” or segmented publications, self-citations, duplicated submissions, duplicated publications, overlapping publications, conflicts of interest, plagiarism, among others. Some of these issues are self-explicative, thus, I will focus on those that I consider require further clarification. Nonetheless, it has to be taken into account that some limits are blurred and that potentially conflictive matters might be overcome when appropriately approached.  

 

 

AUTHORSHIP

 

 

Even though there are discrepancies among disciplines and thematic areas regarding who can be an author of a scientific manuscript, the following types of authorship are considered unethical or are not accepted criteria of authorship.

1. Ghost authorship: it is the lack of inclusion of authors that substantially contributed to the development of the work. In general, ghost authors are hierarchically in a lower position that the principal author (i.e., thesis students, graduate fellows, visiting professors from other countries), who either ignore the work of others or despise their respective contributions (i.e. data collection) to obtain a larger credit for his/her work.

2. Gift authorship: it is the inclusion of authors that did not either contribute to the work or substantially contribute to it. In general, gift authors are researchers hierarchically superior to the principal author (i.e., heads of a chair, directors of research groups or institutes) who provided space facilities, laboratory equipment, or financial support for performing the research work. The principal author may fear retaliation if not including his/ her superiors or considers that the inclusion of renowned researchers might increase the probability of acceptance of the manuscript. These contributions can be acknowledged in the corresponding section, but are not criteria of authorship

3. Authorship for non-scientific contributions: Scientific illustrators, medical writers, and technical editors, among others, can make substantial contributions to augment manuscript clarity, readability, and general presentation. Their work can be acknowledged in the corresponding section, but this type of contribution is not a criterion of authorship. Furthermore, it is unethical behavior to include colleagues to interchange or return favors to increment the number of publications for gaining personal prestige or increasing competitiveness in the obtainment of financial support or career promotions. Therefore, this practice should be discouraged by evaluation agencies and institutions.  

 

 

MANUSCRIPT SUBMISSION

 

 

Duplicated submission. This type of submission can generate potential disagreements between scientific journals concerning the right to publish a manuscript that has been processed and already accepted by them. Some journals require a statement from the corresponding author informing that the manuscript is not under evaluation in any other journal. If it were the case, the editorial process would be initiated in more than one journal, generating unnecessary duplications in the processes of revision and edition, with the consequent loss of the reviewers’ and editors´ time and resources.   

 

 

PUBLICATIONS

 

 

Following, I will describe the three most frequent types of conflictive or unethical scientific publications.

1. “Salami” or segmented publication. It is the publication of two or more articles derived from a single study with only one dataset, which has been divided into several segments, each of them long enough to contain results and conclusions (“minimum publication unit”). It is a distinctive form of redundant publication. It is characterized by the similarity of hypothesis, methodologies, or results, but it is not objectively detected with software applications because the articles have different wording. The following are considered exceptions (a) publication of the articles in journals aimed at different audiences (i.e., scientific journals and popular science magazines, o for readers of different fields of specialization), (b) the continuation of previously published investigations, only if new scientific knowledge is provided and the source is declared, (c) the translation of professional guides in several languages.

2. Duplicated publications. An article is considered redundant when it substantially overlaps with a previously published article. Duplicated publications are unethical because they (a) only benefit the author, (b) distort the system of academic rewards, (c) inflate the scientific literature, and (d) may contribute to defective meta-analyses and affect decision-making. Moreover, the editorial processing entails a waste of time for reviewers and editors, journal resources are used to publish already available information and the abstracting work in bibliographic databases is increased.

3. Secondary publications. They can be acceptable for certain types of scientific papers (i.e., guides, translations, commemorative numbers). To not incur ethical issues, (a) the editors of the involved journals have to agree in carrying out this type of publication, (b) the citation of the primary publication has to be prominent, (c) the secondary publication has to be aimed at another audience and must faithfully reflect the data and the interpretations of the primary version.  

 

 

REVIEWERS

 

 

A manuscript under revision is a privileged communication which, as such, must not be either shown or described to anybody, except to those who asked for the opinion to reach an editorial decision. Some scientific journals or institutions request reviewers to destroy the evaluated material. The name of a reviewer associated with a revision is a certification that the ideas expressed in the revision are his/her own. Notwithstanding, some reviewers ask their graduate students to perform the evaluation for which they had been summoned up. This procedure, which in good faith may be considered formative for the students, poses ethical issues because (a) the opinion was not requested from the students, (b) the principle of confidentiality was violated, and (c) by signing the evaluation, the reviewer gives attest to an act that he/ she did not perform.  

 

 

To be or seem: Conflicts of interest

 

 

To ensure the scientific quality of publications, reviewers have to be summoned up according to the suitability of their background for the topic or thematic area of the manuscript, intellectual honesty, and independence of thought. To guarantee the objectivity of the revision, it is essential to avoid conflicts of interest in their selection. (similar to the selection -by the general editor- of the associate editor that will handle the submission). Conflicts of interest are posed when the reviewer and the author: (a) are competitors in the discipline or the topic of the manuscript, (b) have a financial connection, (c) belong to the same institution, (d) are personal friends, student-professor, married or unmarried couple, previous boss-directed employee. Some scientific journals or institutions request the reviewer to declare any conflict of interest and, if any, if he/she considers that the revision would be objective. If positive, the reviewer´s answer has the character of a sworn declaration.  

 

 

RESPONSIBILITY OF THE EDITOR

 

 

The general editor may also incur ethical faults if the due editorial process is not followed with the submissions, voluntarily complying with the norms established in the principal international guides. Among these faults, the following can be cited (a) undue delays in making editorial decisions and communicating them to the authors, (b) utilization of inadequate procedures for revision and decision-making, and (c) confusion between the journal´s content and the journal´s potential for publicity or promotion. In addition, the editor must take specific actions when confronted with ethical questionable, or conflictual issues involving authors, reviewers, or members of the Editorial Board because his/her responsibility is to ensure the scientific quality of the published contents and the due recognition to the individual contributions. Nevertheless, there are issues whose resolution is beyond the general editor´s scope. In these situations, it can only be expected that public scrutiny will be a strong deterrent to unethical behaviors. For this, it is essential that all actors of the system know, comprehend and utilize agreed guidelines on ethics in scientific publication, to not voluntarily incur conflictual, ethically questionable, or reprehensible behaviors.

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